Un reloj de uso diario debería limpiarse al menos una vez por semana en el brazalete y a fondo una vez al mes. El reloj está en contacto constante con la piel y acumula sudor, grasa y bacterias, por lo que la limpieza regular es tanto una cuestión de aspecto como de higiene.
Pocas cosas están tanto tiempo en contacto con tu piel como el reloj: lo llevas horas cada día, en verano, haciendo deporte, durmiendo a veces. Sin embargo, casi nadie lo limpia con regularidad. Te explicamos cada cuánto conviene hacerlo y por qué es más importante de lo que parece.
Con qué frecuencia limpiar el reloj
- Limpieza semanal: un repaso del brazalete y el cierre.
- Limpieza a fondo mensual: caja, brazalete, cierre y bisel.
- Más a menudo si sudas mucho, haces deporte con él o vives en clima caluroso.
Por qué tu reloj acumula bacterias
El brazalete y el cierre atrapan sudor, grasa y células muertas de la piel entre los eslabones. Ese ambiente cálido y húmedo es ideal para que se acumulen bacterias. No se ve a simple vista, pero está ahí, y limpiar el reloj con regularidad lo elimina.
Cómo mantener el reloj limpio e higiénico
Basta con un spray limpiador que elimine la suciedad y las bacterias del reloj completo, y un repaso entre los eslabones. En unos minutos a la semana, el reloj se mantiene limpio por dentro y por fuera.